16 marzo, 2012

¡Regresaron! las incertidumbres mundiales están de vuelta

[0304cecon] Reuters
NUEVA YORK (Dow Jones)--Nuevamente un deja vu.
Los mercados financieros se han vuelto a enfocar en la crisis de deuda de la eurozona, y no les gusta lo que ven. Al mismo tiempo, la desaceleración de China y las tensiones en Medio Oriente crean grandes riesgos.
La acumulación de estos problemas aumenta la incertidumbre sobre la recuperación estadounidense. Pero sólo uno, el Medio Oriente, podría descarrilar el crecimiento.


El martes se informó que el producto interno bruto de la eurozona se contrajo un 0,3% en el cuarto trimestre. Además, los inversionistas temen que Grecia tenga que imponer un canje de deuda a los bonistas que podría activar los contratos de canje por incumplimiento crediticio.
Si se añade la reducción de la meta de crecimiento de Chia para 2012 y los problemas del mercado petrolero por el conflicto entre Israel e Irán, es fácil ver la razón por la cual el riesgo está definitivamente lejos de los mercados financieros.
La recuperación de Estados Unidos se ha presentado antes: una buena dosis de impulso interno para comenzar el año y luego el crecimiento se ve abatido por una fuerza externa [el año pasado fueron los desastres en Japón que interrumpieron las cadenas de suministro de las fábricas y la "primavera árabe", que elevó los precios del petróleo].
La diferencia este año es que no sólo las cifras de actividad lucen mejores, sino que también los mercados laborales.
¿Pero puede un mejor crecimiento del empleo superar los problemas mundiales?
La mejora en los mercados laborales trae dos elementos positivos al panorama. Proporciona más ingresos por lo que los compradores pueden aumentar el gasto. Y aumenta la confianza de manera que los trabajadores que en el pasado temían ser despedidos ahora se sienten más cómodos para abrir las billeteras.
La recuperación parece ser lo suficientemente sólida para verse afectada por la desaceleración en China y el drama griego. Después de todo, se espera que China crezca un 7,5%, y su próxima transformación en una economía más orientada al consumo favorece a los exportadores estadounidenses en el largo plazo.
En cuanto a Europa, durante mucho tiempo se ha proyectado una recesión, por lo que la caída del PIB no fue sorpresiva.
El factor externo que se debe tener presente es el Medio Oriente.
Un conflicto entre Israel e Irán podría causar dos impactos negativos muy grandes. Un alza en los costos de la energía absorbería el ingreso extra generado por el mayor crecimiento del empleo. Y las preocupaciones por el terrorismo o que el conflicto se transforme en una guerra afectaría profundamente la confianza.
Al final, estos no son solo riesgos para Estados Unidos, sino que afectarán a toda la recuperación mundial.

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